martes, 15 de noviembre de 2011

Cuando Llega un Nuevo Libro

Tras ampliar un poco la información que tenía sobre el tema, he de decir que ahora entiendo mejor porque las bibliotecas no están tan completas o actualizadas como a todos nos gustaría y, es que es complicado y, sobre todo, costoso, poner un libro más en la sala para disfrute de los usuarios.

El hecho de comprar el libro, no es que suponga un gasto económico disparatado, ni tampoco las suscripciones a las revistas, el problema viene cuando hay que codificar esos nuevos libros e insertarlos en el catálogo de la biblioteca. A la hora de describir el libro y rellenar todos los campos necesarios para que responda a la búsqueda de los usuarios, se necesita un programa concreto que permita catalogar el documento en formato MARC. Por medio de este formato, la información que se necesita es rellenada por códigos que definen la materia, el género, la tipología, la edición, los ejemplares que posee la biblioteca... Este formato, solo lo usan los bibliotecarios (los usuarios no entenderíamos ni la mitad de la información publicada en MARC) y solo puede hacerse la clasificación si la biblioteca cuenta con un programa que te permita trabajar con MARC.

Los programas especializados en MARC, si suponen una elevada inversión para las bibliotecas; son pocos los programas que hay para esto pero, desde hace poco tiempo se están presentando nuevos programas que podrían asumir perfectamente las funciones de los más caros, y que además, son gratis. Lo lógico sería que las bibliotecas fueran adoptando estos nuevos programas gratuitos, reduciendo considerablemente los gastos de las mismas y pudiendo destinar más fondos a la compra de obras o a la organización de más cursos formativos por ejemplo; Pero parece ser que hay un miedo general al cambio de programa: Si el viejo funciona bien, a lo mejor con el nuevo, las cosas empiezan a fallar pero, es lo que llevamos hablando desde el principio de esta asignatura, hay que renovarse. Los tiempos y las tecnologías van cambiando y nosotros, deberíamos aprovechar las ventajas que nos ofrece.

Una buena forma de estar enterado de cuál es el ritmo que siguen diversas bibliotecas universitarias, es decir, lo que compran, a lo que se suscriben, cuántas visitas tiene, cuantos prestamos, cuantos recursos electrónicos... es consultando el Anuario Rebiun. Este anuario se publica desde 1994 por la Red de Bibliotecas Universitarias y es muy consultado por los propios directores e las bibliotecas para estudiar el funcionamiento de las demás y para esta informado, además de por muchos usuarios que, directamente consultan el catálogo de Rebiun para ver qué universidades tienen lo que se busca. Gracias a esta red de bibliotecas, se ha organizado todo el sistema de préstamo interbibliotecario que, bajo mi punto de vista, es beneficioso para todos porque los usuarios podemos acceder a una mayor cantidad de materiales y los bibliotecarios pueden ahorrar en compra de documentos, además de estrechar lazos profesionales, que nunca se sabe cuando pueden venir bien. De esta forma, y como dije antes, sacamos provecho de las relaciones que nos ofrecen las nuevas tecnologías y, ya va siendo hora de perder ese miedo a todo cambio o novedad que se nos ponga por delante, ¡que estamos perdiendo ventajas por esto!

Por último, os dejo aquí un enlace a la página de Rebiun, por si queréis echar una ojeada a todas las funciones que lleva a cabo o a alguno de los anuarios ya publicados.

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